A lo largo de la vida todos pasamos por momentos difíciles, dolorosas situaciones que nos ponen a prueba. Fracasos, pérdidas, problemas económicos, separaciones… Son momentos que nos pueden llevar al límite emocional, en los que dudamos si seremos capaces de superar dichas situaciones. Sin embargo, aunque en esos momentos de crisis lo veamos o nos sintamos así, se pueden transformar en oportunidades. Eso es la resiliencia. Me explico.
A veces, cuando ya no tenemos nada que perder y todo que ganar, cuando podemos abandonar y darnos por vencidos o cuando no sepamos ni qué hacer, ni cómo salir de ahí, siempre existe la posibilidad de tomar la decisión de levantarnos con dignidad a pesar de los moratones. Dicho de otro modo: decidir comenzar de nuevo, y esa es la necesaria actitud para enfrentarnos a las dificultades.
1. Resiliencia: significado
1.1 Resiliencia según la RAE
La Real Academia de la Lengua Española define la resiliencia como:
La capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o unestado o situación adversos.
1.2 Definición de resiliencia en el ámbito de la psicología y el desarrollo personal
La resiliencia es la capacidad para superar la adversidad, pero no solo eso. También es la habilidad de soportar situaciones límite, de la flexibilidad de readaptarnos y transformar esas situaciones en desafíos de los que salir aún más reforzados que antes. Por todo ello, es una de las claves del éxito.
Aunque algunas personas dispongan de ella de forma innata, no es algo con lo que se nace, sino una habilidad que se puede desarrollar. Sin embargo, existe una evidente influencia en nuestra educación.
Lo podemos comprobar en los niños a los que se les ha dado todo, confundiendo el amor con la permisividad, en donde no han tenido que sacrificarse por apenas nada y se les ha querido evitar cualquier frustración a toda costa.
Esa sobreprotección genera una fragilidad emocional, y puede convertirse en una preocupante falta de resiliencia para superar la adversidad y los retos que la vida les deparará en el futuro.
Es por ello que una persona resiliente tiene la firme voluntad de persistir ante la adversidad, mantener la determinación a pesar de los problemas, las desafiantes circunstancias y los retos del camino.
2. La resiliencia define nuestra capacidad para volver a levantarnos
La experiencia nos enseña que la vida va a seguir siendo un camino lleno de retos y, tal vez, el problema sea pensar que no deberíamos tener problemas. Eso sería en un mundo ideal, que no es el caso, porque las «sorpresas», los desafíos seguirán llegando, aparecerán circunstancias que jamás podremos controlar.
Inicialmente es difícil controlar las emociones que esas situaciones provocan, pero es ahí, en medio de la tormenta, en donde se demuestra nuestro desarrollo personal y nuestra madurez emocional. Lo único que sí podemos controlar es nuestra reacción ante esos retos, nuestra respuesta ante esas situaciones; es ahí donde la resiliencia juega un papel fundamental, en donde la fortaleza mental marca la diferencia.
La resiliencia define nuestra capacidad de superación, es la capacidad para sobrevivir y superar la adversidad a través de nuestros traumas, factores estresantes, cambios inesperados y los desafíos que ofrece la vida. La resiliencia define nuestra capacidad para volver a levantarnos y la determinación para perseguir los objetivos que nos proponemos.

Todas y cada una de estas cualidades puedes trabajarlas, así que toma nota:
1. Flexibilidad ante el cambio. La vida es cambio y está llena de «sorpresas». Por ello, tenemos que comprender que no debemos tener miedo al cambio porque es algo natural que nos acompañara a lo largo de nuestra vida. No tenemos que verlo como una amenaza, sino como una oportunidad de crecer. Si nos aferramos a la seguridad eso genera más inseguridad. Cuanto más control queremos tener, más tensión generamos. Lo rígido se rompe, así que para ser resiliente hay que ser flexible.
2. Relativiza. Pregúntate: ¿es normal que reaccione de esta manera ante esta situación? En demasiadas ocasiones magnificamos nuestras reacciones y eso aumenta la intensidad de nuestras emociones, creando una bola que va haciéndose cada vez más grande. Si no somos capaces de tomar distancia, nos desbordaremos. Por lo debemos parar, respirar, vernos desde fuera, convertirnos en un observador de la situación para tener mejor perspectiva y una mejor visión de la situación.
✍️ Vuelve a levantarte aunque hayas dejado de creer; camina aunque sea entre dudas y dolor. No mires dónde estás, levanta la cabeza y mira a dónde vas
— Javier Iriondo (@Jiriondo) November 23, 2017
3. Acepta para poder cambiar. Acepta que las cosas no van a ser siempre como te gustaría que fuesen, ni cómo se supone que deberían ser. Las cosas son como son y tenemos que lidiar con ellas. Lo que sucede es lo que sucede, no podemos cambiar lo ocurrido, pero a partir de ahí somos nosotros los que damos el significado a eso (recuerda la famosa lección de Ortega y Gasset de Yo soy yo y mis circunstancias).
Podemos magnificar o reducir, podemos verlo como una injusticia o como un reto. Cuanto más relativicemos las cosas, mejor gestionaremos nuestras emociones, nuestra vida y más resilientes seremos.
Esa aceptación significa fortaleza, mientras que negar y renegar de una situación difícil nos debilita, nos hace sufrir y nos impide superarla. Cuando aceptamos estamos mirando el problema a la cara para poder enfrentarlo y poder superarlo. Aceptar la realidad es el primer paso para superar la adversidad.
4. Enfoque. Uno de los mayores problemas ante las situaciones adversas es engancharse al problema, no dejar de pensar y hablar de él, lo cual magnifica la situación y nos roba toda la energía.
Tenemos que dirigir la atención hacia la solución, hacia las alternativas, hacia lo que sí podemos hacer en vez de seguir lamentándonos por lo que pasó. Es el momento de crear una visión de cómo las cosas pueden llegar a ser para dirigirse con energía en esa dirección, rumbo a ese nuevo destino.
Utiliza tu energía para centrarte en lo que sí puedes hacer y establece pequeños objetivos que te ayuden a centrar la atención y el enfoque hacia la solución.
5. Convierte los problemas en lecciones. Los problemas se pueden convertir en oportunidades y grandes cambios de vida. Las personas resilientes comprenden que las crisis van y vienen, y cada una puede aportarnos una lección de vida. Por ello, hay que aprender de ellas para crecer y superarse, y dar el lugar que se merece a la perseverancia.
6. Tolerancia y comprensión. La resiliencia y la fortaleza mental no significan que seas inmune a tus emociones; es más, de hecho es importante reconocerlas, ser consciente de ellas, comprenderlas y aceptarlas para gestionarlas y tomar mejores decisiones.
La resiliencia consiste también es saber aguantar, en resistir, en aumentar nuestro nivel de tolerancia ante la frustración, comprender que esa situación es pasajera y que nos hará más fuertes.
7. Autoestima. Las personas resilientes confían en sí mismas, no pierden mucho tiempo lamentándose; no tienen tanto miedo a las críticas o al qué dirán. Son personas que se centran en sus objetivos y los persiguen con determinación para volver a resurgir. Y esa autoestima les permite pedir ayuda si lo consideran necesario.

Para empezar, como te decía en el punto anterior, debes trabajar y aplicar en tu vida determinadas cualidades. No lo olvides: no se nace resiliente, se trabaja.
Después, hay que tener presente que muchas personas desconocen su verdadera capacidad de superación hasta que la vida les enfrenta a una situación traumática, donde no hay más opción que ser verdaderamente fuertes. Son momentos en los que el dolor se transforma en fortaleza y determinación para volver a levantarse, continuar y superarse.
En ocasiones esas situaciones que parecían el final o el peor momento de nuestra vida, se transforman a largo plazo en el momento en el que nuestras prioridades, nuestros valores y nuestra vida cambian para siempre.
► Una persona resiliente sabe que vida no es como muchas veces creemos que debería ser
Tal vez ese sea uno de los grandes problemas hoy en día en la sociedad moderna y desarrollada: las expectativas sobre lo maravillosa y fácil que debería ser la vida debilita el carácter. Las generaciones anteriores han pasado por más dificultades y tenían esa resiliencia, una mayor fortaleza mental para enfrentarse a la adversidad, era algo más esperado, pero al parecer el entorno nos ha convencido de que todo debería ser más fácil, que deberíamos ser más felices y tener éxito sin muchas dificultades.
La vida no va a ser siempre como esperamos o nos gustaría que fuese. Por eso tenemos que desarrollar la confianza, la autoestima y el carácter, esa fortaleza interior que nos ayudará a navegar y superar las tormentas de la vida.
► Encuentra tu razón, tu sueño, tu porqué.
La motivación surge de los motivos que nos ilusionan y nos llevan a pasar a la acción. ¿Por qué vas a hacer ese esfuerzo, ese sacrificio? ¿Qué es lo que quieres cambiar o conseguir? ¿Por qué o por quién estás dispuesto a sacrificarte? ¿Qué premio quieres darte? Diseña ese escenario hacia el cual quieres dirigirte; piensa en cómo las cosas pueden llegar a ser y cómo te sentirás.
Y ahora, cuéntame: ¿qué importancia le das a la resiliencia? ¿Cómo la trabajas tú? Déjame tu reflexión ?en la zona de comentarios ?. Por cierto, sobre este tema tienes un artículo sobre la historia de Gandhi y las 7 grandes enseñanzas que dejó al mundo. Este hombre fue un ejemplo claro de cuán importante es la perseverancia y la resiliencia en la vida de cualquier ser humano.
[Anotación: aquí te dejo muchas frases bonitas e inspiradoras de grandes autores a lo largo de la historia que han trabajado en torno al crecimiento personal y la motivación.]






He ido sobreponiendome de circustancias dificiles y cada vez que algo nuevo venia, comparaba diciendome… si salí de aquello, salgo de esta! Observando situaciones me doy cuenta que practico la resiliencia sin darme cuenta, eso me situa , me motiva a seguir, aunque a veces me parezca un esfuerzo mental muy grande.
Me ha gustado mucho el artículo, me llegó en el proceso que estoy haciendo, muchísimas gracias
Javier, tú articulo me ha llegado en el mejor momento.Estoy con cambios interiores y me ha dado mucha fuerza.
Muchas gracias por todo lo que nos das.
Me siento muy agradecida.?
Gracias Javier por todo lo que me aportas. Magnífico tu artículo sobre la resiliencia y totalmente de acuerdo. He tenido oportunidad de comprobarlo durante una enfermedad grave que he afrontado con aceptación, fortaleza y……..agradecimiento. Sí…he dicho agradecimiento por lo mucho que he aprendido a través de ella. Esto, me ha ayudado, sin duda muchisimo, a superarla.
Mil gracias Javier, por el regalo que nos haces continuamente.
Un enorme abrazo desde Valencia.
Muchas gracias por acordarte de mí.
Verdaderamente no sabía que estaba practicando la resiliencia, son muchos años intentando adaptarme a los cambios que la vida tenía preparados para mí.
Al leer tu artículo me he dado cuenta de que soy fuerte y me he ido adaptando a estos cambios aprendiendo muchas lecciones
Un saludo y gracias
Carmen
Me considero una persona Resiliente, siempre me he dicho a lo largo del tiempo yo me próhibo no levantarme después de caer. Luchadora y guerrera sólo me detiene el.no respirar. Todos los días hay una meta que alcanzar.
La RESILIENCIA .es algo poderoso a nuestro conocimeiento.Qué donde veiamos grises .al convertirte en resiliente; dejas con calma fluir y conformándonos a que todo fluya a tener seguridad en ti mismo a saber darle la vuelta a los problemas .Porque todo problema tiene su puerta de salida SÍ y vamos fluyendo y confortándonos a que todo , ABSOLUTAMENTE TODO se resuelve aprendiendo a ser RESILIENTE.
GRACIAS POR TANTO JAVIER IRIENDO.??????
Existimos personas que nos sentimos exitosos, convencidos que el éxito es un camino y no destino, que las adversidades son parte del juego, que existen para enseñarte y fortalecerte. Nadie dijo que la vida es fácil… así que a ser fuertes y seguros de nosotros mismos, que en cada situación difícil hay una oportunidad..
Saludos desde Venezuela.
La resiliencia es un concepto que conozco y aplico en mi vida sobretodo en momentos de cambios de trabajo y este verano a nivel familiar he tenido que ser muy resiliente. Gracias por tus aportaciones.
Gracias por el artículo,un ejemplo para tomar decisiones en situaciones difíciles. Creo que si nacemos con ella.sólo que se despierta en momentos de nuestra vida,que requieren de su uso.
Justo ahora estoy pasando por una etapa muy difícil en la que tuve que tomar decisiones y volver al mismo punto pero esta vez con la visión de cambiar mi vida! Me encantó leer el artículo y sé que me servirá de mucho!
Gracias por los aportes e investigaciónes compartidas. Lo más importante es que reflexionemos, aceptemos y apoyemos a otros con el ánimo y fortaleza de ser fuertes y sabios. Nuestras capacidades son el oído atento a escuchar y ser escuchados. Con las experiencias y vivencias de otras personas nos ayudarán a avanzar mutuamente en el camino de la vida.
Muchas Gracias Javier, estoy recopilando información desde tu blog para hacer un articulo en mi blog. Un abrazo
Lo comparto desde mi experiencia! Somos más fuertes de lo que pensamos!
Gracias Javier,
buenos días Javier, gracias por tus sabios consejos y por tu ayuda a superarnos un poco mas cada día, como un día un futbolista dijo » Contigo empezó todo» contigo empezó una nueva version de mi vida » gracias
Lo comparto desde mi experiencia! Somos más fuertes de lo que pensamos!
Gracias Javier,
Muchas gracias por todo lo que me enseñas cada semana es tus articulos.
Acabo de descubrir la palabra RESILIENCIA… y me ha dejado muy sorprendida porque me he dado cuenta, que es algo que he aprendido viendolo como ejemplo en mi madre pero que no tenia nombre ni a lo mejor le daba la importancia que merece porque ya parece que has nacido con ello.
Por mi trabajo, muchas veces detecto ese poco espiritu de seguir adelante de luchar. A veces, me cuesta mucho transmitir eso que xa mi es lógico, xq como tu dices, no tengo otra opcion que levantarme y seguir.
Me acabas de dar muchas ideas para seguir aplicando la reisilencia en mi y en mi equipo de trabajo.
Gracias Javier por tanto!
Un beso!
Cómo siempre muchas gracias.
Hola javier.
Afortunadamente es un don con el que nacemos, paradojicamente se fortalece con las dificultades que superamos, ojala en las escuelas esta sea una asignatura que dicten a los niños para que crezcan con fortaleza mental.
Por mi parte se las enseño a mis hijos y por supuesto que yo la he fortalecido con el pasar del tiempo y aumentando mi autoestima, leyendo, escuchando audios de superación y ejemplos de vidas de seres resilientes como tu, Por supuesto que examino toda mi vida y recuerdo todo lo que he superado.
Me considero un afortunado!!
Gracias por tus aportes y muchas bendiciones!!
hola Javier.
estoy muy interesado en tus talleres y conferencias me puedes dar un tlf o direccion donde remitirme, he intentado un par de correos sin exito.
Hola Javier como siempre dando lecciones que todos necesitamos sobre todo los que estamos en un cambio continuo y progresivo para ser mejores seres humanos y así primero ayudarnos a nosotros mismos y después a otras personas yo personalmente me identifico con el pos de hoy porque yo he estado en lo más alto y en lo más profundo y ahí es cuando te das cuenta hasta donde llega la fortaleza del ser humano gracias Javier un fuerte abrazo sigo aprendiendo
Gracias a ti por contribuir!
Cómo siempre, excelente artículo. Muchas gracias!
Gracias!
Me encanta la claridad y optimismo con que nos expresas el significado de tantas actitudes, emociones, … fundamentales para el crecimiento personal y la evolución espiritual.
Dicho esto, tengo que decir que como la casualidad no existe y así vuelvo a comprobarlo, andaba yo cansada de ser tan resilente cuando he encontrado este artículo. Ni que decir tiene que me ha venido de perlas. Por qué yo soy de esas personas que siempre tratan de autoexigirse y esforzarse un poco más y más, hasta casi la extenuación. Y vuelvo a levantarme y continuar, casi sin fuerzas pero ahí estoy. Y una vez más me regenero. A veces me siento tan cansada que no quiero volver a levantarme, pero aún así, siempre me levanto.
Y ahí estaba yo…, justo antes de tropezar con este artículo que me hace querer reconciliarme con mi residencia.
Y es que en todo siempre es necesario un equilibrio. Así que, desde mi experiencia personal puedo decir que nacer resilente tampoco es que sea …. se sufre por la incomprensión de los demás, por qué eso lleva a sufrir a seres que amas, por impotencia…. y el dolor te obliga a buscar el equilibrio necesario.
Ya sabemos que el trabajo interior ha de ser constante y perpetuo.
Gracias.
Gracias a ti por tu aportación!
Querido Javier!
Me encantò tu enfoque de la resiliencia….»Tomar distancia de las situaciones que nos desbordan y gestionar las emociones».Esto es clave en mi vida. Asi he salido adelante desde enfermedad a situaciones de enojo cotidianas por causas insignificantes.Saber que todo sucede para un aprendizaje y evolucionar del dolor al Amor.
SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII…..SE PUEDE APRENDER!!!!
Gracias! Infinitas Gracias!!!
Gracias a tiiiii!
Muy buena lección la resiliencia.
Segun las creencias que tenia antes hay una frase que me hace reir y es «Dios mio no aguanto más » y luego pienso : Pues si Dios me manda todo lo que puedo aguantar voy apañada .
Gracias y sigue así Javier
Un abrazo!!!!!!
jajajaja! Buenísimo!
Javier:
Siempre es gratificante leer tus post. Yo me considero una persona fuerte, supongo que será porque, como dices, he aprendido a relativizar las cosas y a intentar superar los problemas, sobre todo cuando su solución no depende de mi.
Pero tengo una hija que lo magnifica todo, y aunque al final supera las cosas, le cuesta mucho; padece por cosas que por lo menos para mí no tienen esa importancia y me cuesta hacerle llegar que tiene que superar esa actitud.
Un abrazo,
Piensa en la edad que tiene. Forma parte de su proceso. Acompáñala, enséñale tu visión y poco a poco irá calando en ella. Pero deja que realice el proceso a tu tiempo. Los hijos aprenden de nuestro ejemplo, no de lo que les decimos. Abrazo!
Hola, Javier!
Cómo estás?
Antes que nada quiero decirte que es un muy buen post. Y muy claro por cierto.
Respecto de la pregunta acerca de cómo la trabajo, es simple, aunque no fácil. Me concentro en las características que mencionas. Principalmente la autoestima y en relativizar las cosas.
La primera con conductas que den valor a los demás; la segunda, haciéndome preguntas del tipo “¿qué puede pasar…” ? “¿realmente va a pasar que…?”, “¿qué puedo hacer a futuro?”.
Bueno, esos es todo y no me extiendo más y lo comparto.
Un abrazo!
Gracias, Daniel!