que es la envidia

La envidia nos destruye y nos empequeñece. Pero, ¿por qué la sentimos?

La envidia es un sentimiento de frustración que nace del deseo que tener algo que otros tienen, de poseer cualidades, resultados o cosas que otros han alcanzado. Esa emoción no sólo provoca una sensación de fastidio por pensar que nosotros también deberíamos tener eso que anhelamos, sino que, en casos muy extremos, podemos llegar a concebir nuestra vida como una consecución de injusticias que no nos merecemos; dejándonos llevar inevitablemente por niveles de rabia poco positivos.

1. La envidia nos quema por dentro y nos destruye poco a poco

 

La persona envidiosa lo es porque en vez de crecer y superarse, en vez de centrarse en progresar para lograr eso que desea, se convierte en una especie de víctima que casi prefiere desear el mal ajeno. Una situación así tan solo genera dolor, frustración y resentimiento; es como un fuego que va quemando y destruyendo por dentro a quien lo padece.

Otro de los síntomas de la envidia en la constante crítica hacia esa persona con la que nos comparamos. Ese juicio que emitimos en una forma de devaluar la imagen de la otra persona, difamándola y rebajándola como un mecanismo para sentirnos mejor o superiores. Pero en realidad tan solo aumenta y alimenta el fuego interno de la rabia (y la baja autoestima)

2. El envidioso oculta una muy baja autoestima

 

Detrás de la envidia, por lo general, se esconde un complejo de inferioridad por pensar que a lo mejor nosotros no tenemos lo que hace falta para lograr eso que deseamos. Y gran parte de ese complejo se alimenta de la comparación, algo de lo que casi siempre salimos perdiendo. Además, todo ello hace que una persona se sienta no solo aún más pequeña, sino también como una injusta víctima de las circunstancias.

El maldito miedo a no ser suficiente…

 

3. No lo confundas con la envidia sana

 

Otra cosa bien distinta es la envidia sana, que es la que refleja que nos gustaría tener o lograr eso que otra persona tiene o ha alcanzado, pero -al mismo tiempo- nos alegramos por ella, sin acritud; la admiramos de forma sincera y positiva, porque eso nos demuestra que si otros lo han alcanzado, nosotros también podremos; nosotros también podremos potenciar nuestros talentos y convertir en una realidad la vida con la soñamos. Con esfuerzo, perseverancia y aprendiendo de las caídas.

Dicho de otro modo: la envidia sana puede ser un elemento de motivación.

Precisamente alegrarse por las cosas buenas que les suceden a los demás es el mejor remedio del mundo contra emociones tan tóxicas y destructivas como lo envidia. De hecho, cuanto más te alegras por las cosas buenas que les suceden a los demás, más feliz serás y más te llegarán a ti.

La admiración puede ser muy positiva y tener un altísimo grado de motivación. Cuando vemos que un niño admira a alguien y dice quiero ser como esa persona, en el fondo le inspira a superarse; la utiliza como modelo, como ejemplo personal al que aspirar y así, superarse.

4. Convierte tu limitación (temporal) es una fuente de inspiración

 

La envidia tan solo genera frustración. Hasta tal punto que hay personas que desde la impotencia de la rabia piensan en el mal ajeno antes que en el bien propio. Y lo cierto es que si alguien desea el mal a otra persona, eso es lo que ella misma sentirá porque es lo que está sembrando en su corazón. Mientras que si te alegras por otros y deseas el bien, así es como te sentirás: bien.

Alegrarse sinceramente por los éxitos y las cosas buenas que les suceden a los demás es una buena manera de sentirse mejor con uno mismo, y esas mismas emociones nos ayudarán a nosotros también a que las consigamos.

Cuando haces o piensas en algo malo te sientes mal; cuando piensas, deseas y haces el bien, te sientes bien, porque al final lo que siembras es lo que recoges.

 

Sí eres suficiente. No lo olvides. Y, de hecho, hay muchos motivos para reconocerlo. Así que si en algún momento te has sentido embargado por esta emoción tan sumamente poco productiva, analízate y pregúntate por qué sientes eso. Además, te animo a que eches un vistazo a uno de mis más recientes artículos sobre cómo trabajar en tu desarrollo personal. Es posible que algo dentro de ti se despierte.

Ya me dirás. Y si quieres, déjame tu reflexión en comentarios.

 

 

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La envidia nos destruye y nos empequeñece. Pero, ¿por qué la sentimos?
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6 Comments
  • ▷ 75 Frases de Amor: Cortas, Célebres y con Imágenes (+ VÍDEO)
    Posted at 18:21h, 21 septiembre Responder

    […] Conoceremos el estado del amor solo cuando los celos, la envidia, la posesión y el dominio terminen. Mientras haya posesividad, no hay amor. (Jiddu […]

  • la envidia
    Posted at 15:34h, 19 agosto Responder

    Si la envidia nos hace experimentar pensamientos y emociones desagradables, y nos involucra en acciones de las cuales no nos sentimos orgullosos, ¿por qué no crear una serie de alternativas que, partiendo de este malestar, nos permitan desarrollar sensaciones más constructivas, nos lleve a actuar de un modo más acorde a como nos gustaría?

  • Jesús Portilla
    Posted at 14:03h, 24 abril Responder

    Fantástico Javier. Mis felicidades por tu artículo así como por lo vídeos. Es un gran mensaje el que dejas y demuestra la clase de persona que eres. Muchas gracias.

  • Francisco Jesús
    Posted at 23:23h, 17 abril Responder

    Hola Javier cada día que pasa estoy más Convencido de que el día que te conocí me cambió la vida por ello quiero darte las gracias por todo lo que as aportado a mi vida en estos últimos años a través de tus libros precisamente en este momento estoy relé llendo tu libro un lugar llamado destino y estoy aprendiendo muchísimo para mi la envidia se a convertido en admiración por las personas a las que quiero parecerme e imitar gracias sobre todo al desarrollo personal que te dan los libros y conferencias a las que puedo asistir te puedo asegurar que esto antes no era así era envidia pero de la mala gracias Javier un abrazo muy fuerte

  • Mayerling Méndez
    Posted at 22:07h, 17 abril Responder

    Muy buen artículo, En gratitud por compartir tan valiosa información.

  • Ana Maria Cervera
    Posted at 15:31h, 17 abril Responder

    Buenas tardes Javier, muy buen artículo, gracias por compartir, un saludo y feliz semana.

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