➤ Cómo Superar una Crisis de Pareja: los 4 Pasos Fundamentales
Como superar una crisis de pareja

Cómo superar una crisis de pareja (y entenderla) en 4 pasos

Todo el mundo quiere el amor, querer y sentirse querido. El Amor es una de las pocas cosas en la vida que puede generar las más absoluta satisfacción, crear un intenso placer y, al mismo tiempo, un gran dolor. Tiene el poder de ponerlo todo en las nubes o de pronto sumergirlo en un profundo agujero negro. Por ello, cuando las cosas se tuercen y comienzan los problemas, ¿qué podemos aprender de ello? Y sobre todo, cómo superar una crisis de pareja cuando todo parece haberse estropeado.

1. Una crisis de pareja es cosa de dos

 

No importa cuánto sepamos y hayamos leído sobre el amor; cuánta teoría o experiencia hayamos acumulado. A la hora de la verdad, parece que aún estamos tratando de averiguar las misteriosas claves. Las crisis de pareja, los conflictos y las dificultades que gran parte de la sociedad padece en el mundo de las relaciones, son una realidad presente que la gran mayoría de las personas hemos experimentado alguna vez en la vida.

Si bien es cierto que todo el mundo busca el amor, al parecer lo que verdaderamente ocurre es que por encima de todo las personas quieren sentirse amadas. Pero para que una relación funcione y podamos saber qué hay que hacer, debemos entender que es algo recíproco. Hay dos partes: una cosa es ser amado y otra bien distinta es amar. Ambas son necesarias, pero no te olvides de algo: es muy fácil ser amado, pero mucho más difícil es saber amar.

En algún momento todos hemos sido amados, pero eso no significa que sepamos amar. Nuestra experiencia con el amor viene condicionada por el que hayamos recibido desde niños (es decir, cuando hemos sido amados por nuestros padres sin tener que hacer nada). Esa breve fase de amor incondicional, en donde los padres están ahí  siempre presentes para que nos cuiden, nos den el cariño y el amor. Con ese tipo de afecto siempre podemos pedir y esperar algo sin dar nada a cambio; están ahí para escucharnos, entretenernos, divertirnos, darnos de comer, recoger todo y mimarnos.

En realidad esa relación no es recíproca: uno da y el otro recibe. El amor (ma)paterno da y cuida, no lleva la cuenta de lo que recibe, no se enfada si no recibe algo de vuelta; no exige, porque no espera nada a cambio; no tiene expectativas, ni condiciones.

Ese es el concepto de amor que, de forma inconsciente, muchas personas siguen buscando: alguien que me quiera, que me acepte incondicionalmente, que me entienda, alguien que me cuide. Un concepto de amor (ma)paterno, alguien que nos quiera como un día nos quisieron nuestros padres. ¿Cómo no van a haber crisis de pareja?

 

Fíjate: cuando preguntan a una persona ¿tu qué quieres de tu pareja?, la respuesta suele ser siempre yo quiero a alguien que me haga reír, alguien que me haga feliz, alguien que me cuide, alguien que… ¡La lista de demandas sigue y a veces es interminable! Es dame, dame y dame. Es lo que en el libro Un lugar llamado destino llamo el amor de bebé.

Así que más que buscar soluciones para parejas en crisis, creo que es fundamental entender todo esto que te acabo de explicar. En el fondo, no se trata de poner únicamente el foco en aquello que está haciendo mal la otra persona, sino analizar qué parte de corresponsabilidad tienes tú.

Una vez hagas ese trabajo personal, podrías tener en cuenta estos consejos:

2.1 Cómo superar una crisis de pareja: 4 consejos para empezar

 

a) Pregúntate si no estás buscando fuera algo que debería estar dentro de ti

Más que una pareja parece que estemos buscando a alguien que arregle y de sentido a toda nuestra vida. Parece más bien un amenazador reto, una enorme responsabilidad o un examen a superar por la otra persona. Es como decir soy infeliz, mi vida es un desastre y es tu responsabilidad arreglarme y hacerme feliz para que mi vida por fin sea perfecta. Ponte en el lugar de la otra persona por un instante: ¿no crees que es una carga poco atractiva y demasiado grande para cualquier hombre y/o mujer?

Cuando una relación comienza con una vara de medir, con una comparación anterior, con unas condiciones, unas expectativas (a veces desproporcionadas), normas o creencias estrictas sobre cómo tiene que ser la relación, entonces falta espacio para la comprensión. La relación de pareja comienza estrangulada por los requisitos a cumplir y estará repleta de constantes decepciones por esas expectativas incumplidas. Y también recuerda una cosa: buscar pareja desde el apego, difícilmente podrá convertirse en una relación que fluya.

b) No demonices a la otra persona (una relación es cosa de dos)

Entonces cuando las cosas no funcionan como esperábamos, surge de nuevo una crisis de pareja. El miedo al fracaso se adueña de nosotros, reaccionamos desde el miedo, intentamos recuperar el control y lo hacemos de la peor forma: culpando a la otra persona (lo cual nos aleja aún más).

¿Cuántas personas conoces que se culpan a sí mismas de que una relación no haya funcionado? Muy pocas. La gran mayoría siempre culpa o demoniza a la otra parte, ya que el ser humano tiene la necesidad de sentirse inocente: yo no he sido, no es por mi culpa, es del otro. Pero una relación es cosa de dos y cada uno debe asumir su responsabilidad.

 

En ocasiones, parece que hemos comprado la idea de que una vez que encontremos a la persona que creemos que es perfecta para nosotros, la persona que por fin encaja en nuestra vida y nuestra forma de ser, entonces todo será fácil y todo fluirá.

Ese es justo el momento en el que se acaban las películas románticas. Sin embargo, ahí es donde comienza el verdadero trabajo de conocerse, adaptarse. Es el momento donde la comprensión y la flexibilidad son fundamentales, porque las ideas rígidas sobre cómo debe ser una relación acabarán con todas las posibilidades. Porque si alguien es intransigente con ciertas condiciones, si quiere imponer unas normas exactas, esa imposición asfixiará la relación.

c) Sé más flexible

En donde si hay que ser firmes es en los valores, en los principios, en el respeto de las creencias, en lo que cada uno considera realmente importante en su vida. Si tus valores no se tienen en cuenta o no se respetan, estarás faltando al respeto a tu propia esencia y a tu integridad. Sin duda, estarás sacrificando algo sagrado para ti y nada puede florecer desde ahí.

Sin embargo, cuando alguien respeta y honra tus valores, te sientes más seguro, comprendido y respetado como persona. Desde ahí todo puede crecer. Respétate y hazte respetar, y abandona la necesidad de imponerte y tener razón.

 

Son infinitos los detalles para que una relación funcione o los consejos para saber cómo superar una crisis de pareja. Pero ante todo, es necesaria mucha (y buena) comunicación y grandes dosis de flexibilidad. Ambas juntas generan el espacio para el respeto y la comprensión, para encajar las diferencias e ir acoplándose mutuamente. Por supuesto también para comprender las necesidades de ambos, seguir conociéndose y creciendo juntos.

Si queremos que una relación funcione, cada uno debe mirarse a sí mismo y funcionar de manera independiente; sentirnos completos, estar bien con uno mismo sin dependencias emocionales, en vez de esperar que aparezca alguien en nuestra vida y que de pronto todo sea perfecto. Trabaja en tu desarrollo personal para estar bien contigo mismo. No lo olvides: si no estás bien contigo mismo, ¿por qué lo va a estar otra persona contigo?

 

d) Hombres y mujeres necesitan cosas distintas

Pero si hay algo que nos diferencia de manera profunda a hombres y mujeres son nuestras necesidades. Sobre todo, en lo que se refiere a las relaciones de pareja. Las necesidades de los hombres y las mujeres son muy distintas, y es algo que todos tenemos que comprender y aprender.

Tendemos a pensar que nuestras necesidades también son las de la otra persona, y nada queda más lejos de la realidad. Así que creo que debemos preguntarnos y procurar definir qué es lo que quieren las mujeres y qué es lo que quieren los hombres; cuáles son sus necesidades.

Y aunque todos somos distintos, todos tenemos algunas necesidades básicas en común, pero a la vez para poder tener relaciones más sanas, debemos comprender esas diferencias.

 

Si quieres profundizar más sobre el tema de las relaciones y las crisis de pareja, tienes mi novela para disfrutar mucho más y donde se tocan algunos de estos aspectos: no te pierdas Un lugar llamado destino.

Y ahora dime, ¿qué sientes después de haber leído este post? Según tú, ¿cómo se puede superar una crisis de pareja? Déjame tu respuesta👇 en la zona de comentarios 👇.

EBOOK JAVIER IRIONDO

Cómo superar una crisis de pareja (y entenderla) en 4 pasos
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21 Comments
  • Encontrar pareja: ¿por qué resulta tan complicado? | El blog de Javier Iriondo
    Posted at 11:13h, 16 octubre Responder

    […] el éxito puede suponer en nuestra vida, y dramatizamos en exceso las consecuencias del fracaso. El resultado de esa desastrosa creencia es que comparamos a nuestra pareja (o a la persona que podría serlo) con esa idílica idea que […]

  • Decepción o arrepentimiento: cómo entender y eliminar esa emoción | El blog de Javier Iriondo
    Posted at 11:18h, 10 octubre Responder

    […] Los errores que siempre cometemos y que nos llevan a las difíciles crisis de pareja […]

  • Lydia R. M.
    Posted at 08:55h, 29 septiembre Responder

    Estimado Javier:
    Gracias por escribir estas interesantísimas entradas.
    Un saludo,

    Lydia.

  • Francisco Javier Gutiérrez
    Posted at 13:25h, 27 septiembre Responder

    Hola Javier,

    Gracias por hablar de las heridas de amor.

    Creo que nos sentimos irremediablemente atraídos hacia aquellas personas con las que tenemos algo que aprender. Lo que ocurre es que el aprendizaje no siempre transcurre por las sendas más amables de la relación de pareja. Por lo general el aprendizaje es un fruto que nace de las semillas del malestar y el dolor.

    Y no podemos aprender nada de la relación pensando que la culpa la tiene el otro. Mientras sigamos jugando a tener razón nunca podremos ser felices.

  • ¿Qué quieren las mujeres? Sus 6 necesidades más importantes | El blog de Javier Iriondo
    Posted at 08:04h, 24 septiembre Responder

    […] Así que tenemos un interesante debate sobre este aparente misterioso dilema en el que nos vemos sumergidos en las relaciones actuales. Tal vez estamos perdidos o no nos queremos enterar. Pero por algún motivo seguimos cayendo en los mismos errores en las relaciones de pareja. […]

  • Lucía
    Posted at 22:28h, 23 septiembre Responder

    Hola Javier, siempre acertado con tus post y cuánta razón llevas cuando dices eso de que las mujeres siempre nos abrimos más a manifestar nuestros sentimientos y que a los hombres les cuesta más. Muy cierto, por eso nunca sabremos de verdad verdad lo que ellos necesitan. Pues bien Javier, yo por mi propia experiencia te diré que me faltó comunicación en la pareja, necesité que me dijeran alguna vez cuánto me amaban (nunca me lo dijo), me faltó una buena dosis de respeto por su parte y una pizca de compresión. Me vi sola frente a muchas adversidades y nunca obtuve apoyo por su parte. Por lo tanto, para mi importantísimo el diálogo y respeto en la pareja, la comprensión y por supuesto el amor y el cariño…son la base fundamental de la pareja, aunque suene a tópico. La crisis de pareja es cosa de dos al igual que el amor como tu muy bien dices, pero en toda relación de pareja siempre hay uno que suele dar más que el otro y eso no debe de ser así. En la pareja deben luchar ambos, deben amarse ambos y deben respetarse ambos. Mis padres llevan casados 63 años y una vez les pregunté cuál era su secreto a lo que ellos me contestaron…el amor y el respeto de ambos. Esa es la clave Javier. Gracias por tu post, me ha encantado. Abrazo enorme para ti.

    • javieririondo
      Posted at 13:14h, 25 septiembre Responder

      Gracias a ti por la aportación que has hecho con tu historia. ¡Todos aprendemos!
      Un abrazo

  • maría reyes
    Posted at 20:26h, 20 septiembre Responder

    Bueno como siempre me vienen al dedillo todos los comentarios de tu blog.
    Me ha llegado mucho tu reflexión sobre ser humilde y mirar para cada uno de nosotros cuando una relación llega a su fin.
    La tendencia es a culpar al otro,con lo cual va a ser mas difícil cerrar ese episodio, Lo se por experiencia propia.
    Por otro lado si,sé que las mujeres y los hombres tienen necesidades diferentes,y me gustaría leer lo que aportarás al respecto próximamente.
    Saludos y buena tarde.

    • javieririondo
      Posted at 11:10h, 21 septiembre Responder

      Gracias María! Espero que el post del lunes que viene te guste 😉
      ¡Abrazo!

  • Anónimo
    Posted at 07:53h, 20 septiembre Responder

    si el sentimiento no es recíproco, donde está mi error para poder solucionarlo? No debemos esperar nada a cambio,pero en el amor no se debe compartir?

    • javieririondo
      Posted at 10:55h, 20 septiembre Responder

      BUENA PREGUNTA. Te propongo algo: que te descargues el ebook gratuito que comento en el post. Ahí encontrarás algunas respuestas. Abrazo grande!

  • Susana González
    Posted at 23:52h, 19 septiembre Responder

    Hola Javier
    Yo estoy en ese momento de retomar mi vida serena mis valores principios y la ilusión x cosas que ni percibía.
    Yo si soy responsable de perder mi esencia y de no ser capaz de darme cuenta de ello además de no hacer se lo ver a mi pareja de 20 años.
    La comunicación necesaria pero complicada.
    Para mi querer y ser querido tiene que FLUIR.
    No alcanzo a entender que el amor sea resultado de ser flexible y comprensivo.

    YO ADMIRO COMO PERSONA A MI EXPAREJA LE HE DESEADO DISFRUTADO Y PENSADO. la diferencia es que ahora le quiero y respeto; pero no deseo ni añoro.
    Ser capaz de decidir salir de una relación que ya no aporta ni enriquece es el mayor logro.
    Qué espero yo de una pareja; que con lo que hace, dice y comparte conmigo consiga que me sienta serena a la vez que importante y valorada. Eso me aporta energía de vida.

    • javieririondo
      Posted at 10:55h, 20 septiembre Responder

      Dejar una relación no es sencillo. Hace falta, muchas veces, coraje. Te animo a que te descargues el ebook que comento en el post. Creo que te gustará 😉 Abrazo

  • Luisa
    Posted at 21:35h, 19 septiembre Responder

    Soy Luisa. Para mí lo más importante es que se me dedique tiempo, un ratito dónde no hay incluso que hablar. Solo estar acurrucados, abrazos, acariciarnos…
    Las parejas pueden discutir, por los niños, por los gastos, por lo que sea… Pero hay que saber separar al padre y al marido, y viceversa. Es normal tener diferentes puntos de vista a la hora de educar a nuestros hijos. Por desgracia nos olvidamos de que nuestra mujer es la madre de los niños, pero primero fue mujer y… Bueno. Vivir en pareja y sentirse solo, incomprendido, etc es muy triste.
    Yo estoy en ese punto de la relación que ya me da igual, ya no le duele.
    No creo que el amor sea algo que se deba mendigar.
    Saludos

    • javieririondo
      Posted at 10:53h, 20 septiembre Responder

      ¡Nunca se debe mendigar! Gracias por tu aportación. Un abrazo grande

  • Concha Terrero Calles
    Posted at 12:54h, 18 septiembre Responder

    Buenos días,
    Soy Conchi. Me ha gustado mucho tu post y opino que es de lo más acertado. Lo de las expectativas me ha llegado porque es algo que todos alguna vez hemos hecho; las comparaciones o la idealización, son elementos que no deben aparecer nunca en una relación de pareja, desde mi punto de vista.
    Cada uno es como es y todos podemos (y debemos) mejorar.. Todos debemos de conocernos y desarrollarnos como la persona que somos o que deseamos ser. Una vez te aceptas a ti mismo (aunque no sea en su totalidad porque estés en proceso de desarrollo), tienes capacidad de aceptar al resto. Luego todo se ve distinto y te afecta menos cosas que antes te alteraban.
    Todo se basa en el respeto. También en reconocer los errores y saber pedir perdón.
    Para mí, la vida es un continuo aprendizaje.
    Gracias por tus post tan interesantes.
    ¡Feliz día a tod@!

  • Yoli Ferrer
    Posted at 10:40h, 18 septiembre Responder

    Buenos dias Javier!!! Ante todo darte la enhorabuena por el trabajo que realizas y por ser una fuente de inspiracion y aprendizaje para muchas personas. Actualmente yo estoy pasando por esa fase de crisis, aunque yo prefiero llamarla de crecimiento de pareja. Me he estado formando como coach y me da la sensacion que nos hemos “desalineado” como pareja, noto que yo a raiz de mi formacion he tenido un gran crecimiento y aprendizaje, y que quizas el esta en otro punto distinto, no estamos en el mismo punto que hace 15 años, y eso tambien es normal, evolucionamos y no somos las mismas personas. Sabemos que nos queremos con locura pero hemos priorizado todo a nuestro alrededor, y dejamos para la ultimo nuestra relacion, gran error por nuestra parte. Priorizamos al niño, a nuestros padres, al trabajo, a los problemas….y cuando tomas consciencia te das cuenta de ello. Hoy por hoy nos dedicamos mas tiempo, dialogamos mas y disfrutamos juntos de esos pequeños momentos, porque al fin y al cabo el es mi compañero de vida, y siempre mi intuicion me ha hecho visualizarnos de viejitos sentados en un porche. Para mi lo mas importante es estar con una persona que te complemente, que te respete como eres, y la confianza entre ambos, para mi es fundamental, aparte de que en mi caso mi marido ha sido un grandisimo apoyo y un tremendo motivador (muchas veces el ha confiado mas en mi que yo misma). Espero que mis palabras puedan servirte y que pueda seguir disfrutando del trabajo tan hermoso que realizas, enhorabuena de todo corazon!!!

    • javieririondo
      Posted at 13:03h, 18 septiembre Responder

      Fantástico esto que cuentas! Sin duda, ese trabajo conjunto que estáis realizando os va a hacer crecer de forma individual y, por supuesto, como pareja. Gracias por compartir tu historia y tu reflexión. ¡Vale mucho! Un abrazo

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