¿Cuánto sabes? O mejor, ¿cuánto aplicas lo que sabes?
Cuánto sabes

¿Cuánto sabes? O mejor, ¿cuánto aplicas de lo que sabes?

No sé si solo me pasa a mí o a lo mejor a ti también, así que te cuento. Por momentos tengo la sensación de estar siempre buscando algo más, en el sentido de que todo cambia tan rápido que siento la necesidad de aprender, pero aunque siga haciéndolo tengo la sensación de saber muy poco. Supongo que por ese motivo sigo hambriento, sigo buscando información y explica que en este momento esté apuntado a cinco cursos a la vez. Una locura para la que no tengo suficiente tiempo, pero me pueden las ganas. Así que espero avanzar en todos ellos.

 

1. LO QUE MARCA LA DIFERENCIA NO ES CUÁNTO SABES, SINO CUÁNTO APLICAS

A veces seguimos persiguiendo ese algo en vez de aplicar lo que ya sabemos. Y la realidad es que al final lo que marca la diferencia no es cuánto sabes, sino cuánto aplicas de todo lo que aprendes.

Está bien saber que fumar es malo, pero si sigues fumando… Está bien saber que hay que leer más, hacer más deporte, que hay que meditar; está bien saber que hay que aprender, que hay que ser más positivo, que hay que planificar y gestionar mejor el tiempo… Sabemos muchas cosas, ¿pero qué hacemos? ¿Por qué no hacemos lo que sabemos que deberíamos hacer?

Son sencillas y poco sofisticadas preguntas que nos enfrentan a nuestra realidad. Si bien es cierto que muchas veces buscamos complicadas respuestas pensando que todo tiene que ser más difícil y complejo, cuando en verdad sabemos muchas de esas respuestas, pero miramos a otro lado buscando otra cosa o un camino más fácil.

 

1.1 Hay que seguir aprendiendo no para comprobar cuánto sabes, sino para hacer realidad eso a lo que aspiramos

 

¿Cuál es el remedio o la fórmula para hacer lo que sabemos que tenemos que hacer?

Por un lado, comprender y sentir el dolor de las consecuencias de no pasar a la acción y quedarnos atascados en el mismo lugar toda una vida. Por otro, tener bien definido nuestro porqué, las razones, los motivos, nuestros sueños y aspiraciones; verlas, sentirlas, porque de ahí proviene la energía para hacer lo que sabemos que tenemos que hacer.

Estamos saturados de información, de datos, de claves, pero la información por si sola jamás ha logrado grandes cosas. Lo que nos mueve no es la lógica, sino la emoción. La emoción es lo que nos lleva a tomar compromisos y decisiones, es lo que nos activa y hace pasar a la acción para hacer que las cosas pasen.

Así que sí, hay que seguir aprendiendo, pero no para comprobar cuánto sabes sino para aplicar lo que aprendemos y hacer realidad eso a lo que aspiramos.

¿Cuánto sabes? O mejor, ¿cuánto aplicas de lo que sabes?
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¡Genial, hecho!

3 Comments
  • Silvia
    Posted at 13:57h, 20 febrero Responder

    Gracias Javier por tu post, pero no se si lo veo desde tu misma perspectiva.
    Pienso que la forma de vida actual nos llena de “debo de” y de “tengo que” y si vienen acompañados de la “amenaza”, de si no pasas a la acción sentirás el dolor y las consecuencias de no pasar a la acción, ya me parece una presión demoledora.
    Hay personas que “despiertan” ante esa motivación y otras que simplemente se abruman. Difiero en tu punto de vista de que la información jamás ha conseguido grandes cosas, las palabras son pura información y del significado que le demos a unas palabras recibiremos una información u otra. Creo que deberíamos dedicarnos más tiempo a nosotros mismos, a observarnos, a reconocer nuestras creencias limitantes, a saber mejor el para qué queremos las cosas en vez de el porqué y partiendo de nuestro pleno autoconocimiento disfrutando del camino y sin urgencias, casi de manera natural empezariamos a pasar a la acción libres de juicios y creencias autoimpuestas.
    Me siento un poco rara “rebatiendo” a alguien como tu con tu experiencia, pero es lo que he sentido al leerlo. Un abrazo

  • Trini
    Posted at 10:52h, 20 febrero Responder

    En mi vida profesional me siento llena de conocimientos y SI que los pongo en práctica aunque eso no quita el seguir aprendiendo pero de diferente forma a cómo lo hacía hace años, es decir sin agobios y disfrutando de ello. En mi vida personal me paro muchas veces a pensar y poner en práctica lo que sé pero no siempre así es que esta reflexión tuya de hoy viene muy bien
    Gracias Javier
    Feliz Semana

  • María Columna
    Posted at 10:00h, 20 febrero Responder

    Gracias Javier, es un camino fantástico y enriquecedor, quizás por ello, cuando tomas acción y caminas, intuitivamente te llegan nuevas ideas de aprendizaje para seguir dando pasos y mejor aún.
    Buenas semana, MUUUUAAAAAAAA

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