Cuando los vientos soplan en contra | El blog de Javier Iriondo

Cuando los vientos soplan en contra

Son muchas las veces en la que nos hacemos propósitos, en las que tenemos objetivos, deseos, sueños e ilusiones. Cuando mantenemos la atención en lo importante, nuestra mente está centrada y logramos mantener nuestro enfoque sobre esas metas o ese escenario al que queremos dirigirnos, y nuestro nivel de energía, de confianza y de ilusión es generalmente más alto.

Pero con seguridad, al igual que cambia el clima, cambiarán las circunstancias del destino, aparecerán inesperados vientos. Tan fuertes que soplarán en contra con inusitado poderío, frenando nuestro  avance; tormentas que llegan a nuestra vida y que por momentos parecen despojarnos de la confianza, sembrando un mar de dudas en nuestro interior. A veces, cuando atravesamos esas situaciones, el pasado nos puede jugar malas pasadas, los peores  recuerdos regresan de visita,  sucesos de otra época hacen acto de presencia, o simplemente, en nuestra mente nos repetimos alguna vieja  historia que sucedió hace tiempo y que vuelve a reavivar las dudas.

Son varias las cosas que hemos de tener en cuenta en esos momentos. La primera es que no eres lo que te esté sucediendo en un momento puntual, tú no eres un problema o esa situación que estés atravesando. Tú eres más grande que cualquier cosa que te esté sucediendo y, sea cual sea la situación, ten presente que pasará, al igual que pasan las tormentas. La segunda, que tú permanecerás y que esos vientos en contra te habrán hecho más fuerte, te habrán aportado experiencia, te habrán enseñado a valorar más las cosas. Y, por supuesto, te harán mejor y más humano.

La tercera, que al igual que la imagen, todo cambia y a veces todo cambia mucho más rápido de lo esperado. Por eso, siempre debemos perseguir aquello que buscamos porque en cualquier momento el viento cambia, o simplemente nuestra propia mente hace que todo se transforme, que veamos todo desde otro lugar, con otra perspectiva, y los vientos cambian de dirección, soplando de nuevo a nuestro favor.

Y por último, son las preguntas que nos hacemos en esos momentos las que pueden marcar la diferencia y determinar nuestro enfoque; y allí donde va nuestra atención, irá nuestra energía.

¿Qué puedes aprender de esta tormenta? ¿Cómo te va hacer mejor? ¿Qué deberías valorar más? Son siempre las reflexiones las que nos ayudarán a aprender, cambiar  y progresar.

Cuando los vientos soplan en contra
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3 Comments
  • Éxito: no es una línea de llegada | El blog de Javier Iriondo
    Posted at 11:33h, 16 octubre Responder

    […] pero los que triunfan saben y han aprendido a aceptar que las tormentas llegan y, por momentos, son necesarias. Comprenden  que hay días buenos y días malos, que la vida es un cumulo de distintos momentos, […]

  • Marga
    Posted at 22:13h, 08 marzo Responder

    hola, si, con el viento a favor, rema, y con el viento en contra, rema más!!!gracias siempre por tus escritos son una inspiración positiva, y siempre acompañados de bellas imágenes, estoy a la caza de tu nuevo libro que seguro será un éxito, como los anteriores, y a que vengas a presentarlo por aqui, cerca, para que me lo firmes, gracias infinitas por todo, Javier, un abrazo.

  • María Columna
    Posted at 19:37h, 08 marzo Responder

    Gracias, MUUUAAAAAA

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