13Abr
2015
Escrito a las 7:00 am

20150404_125813Este pasado sábado, nada más salir de casa hacia Valencia, me encontré con una escena curiosa. Justo en la salida de la autovía, junto a una rotonda, me crucé con una persona exhausta, que empujaba su coche cuesta arriba, y la verdad es que no entendía cómo era capaz de empujarlo él sólo en plena rampa, mientras resoplando, al mismo tiempo dirigía el coche desde la ventana.

Nada más verlo sufrir desesperado, y ya con pocas fuerzas empujando cuesta arriba, paré lo más rápido posible, salí de mi coche y me puse a empujarlo junto a él. Se había quedado sin gasolina, y no te puedes imaginar su cara de alivio y agradecimiento cuando conseguimos llegar a un punto más seguro y aparcarlo momentáneamente.

Fue justo en ese momento cuando vi a dos bebés en el asiento trasero del coche.

La primera lección: tenía un porqué, tenía a sus dos hijos de sólo tres meses y un año y medio dentro y no podía abandonar el coche donde se le había parado dada la peligrosidad. Como él me confirmó después, si no hubiese sido por sus hijos hubiese dejado el coche en el lugar en el que se detuvo. Pero ahí emergió la fuerza de un padre por sus hijos, y fue el motivo por el que fue capaz de empujar el coche él sólo cuesta arriba.

Después metimos a los niños en mi coche, fuimos a por un bidón de gasolina y al regresar (todo en menos de cinco minutos) tocó negociar con la policía -que ya estaba custodiando el coche- para que no le multasen por haber dejado el coche de esa manera. Finalmente, no hubo multa.

Segunda lección: desde que comenzó a empujar el coche pasaron muchos vehículos a su lado, pero nadie paraba. Era una buena oportunidad de hacer el bien, de ayudar a alguien que lo necesitaba, pero nadie lo hizo.

Son muchos los conmovedores vídeos llenos de emotividad que circulan por la red y que la gente comparte, porque a la mayoría nos gusta ver esos gestos de humanidad que nos emocionan, en los que pensamos qué bonito sería si todos actuásemos más de esa manera. Pero supongo que la mayoría pensaba: ya le ayudará otro

Así que cuando tengas la oportunidad de ayudar a alguien y de marcar la diferencia, ¡hazlo! Hazlo porque cuando ayudas a otros te ayudas a ti mismo y, en realidad, quien más se lleva de ese momento eres tú dado que tu ayuda, tu contribución, es el mayor generador de satisfacción y plenitud.

Recuerda que la nobleza es hacer el bien por naturaleza.

Feliz semana 😉

10420743_875659412452966_3030271895205113432_nP.D.- Recuerda suscribirte en este blog para descargarte gratuitamente mi eBook “Las 5 claves de la fortaleza mental” y recibir la información sobre mi próximo webinar en la “3ª Semana Virtual de Aprendizaje y Motivación para el éxito.”

6 comentarios

001
María Columna
13.04.2015 a las 09:24 Enlace Permanente

Buenos días Javier de nuevo gracias por tu reflexión. No sabemos si en algún momento nos encontraremos en la posición de necesitar se ayudadados y cruzar los dedos para que se nos vea ya que incluso podría ser que no “se nos viese”.
Cuando vives “presente” es decir “en ti” paradojicamente no solo ves más al otro también estas en disposición de ayudar.
Buena semana!!!!

Pd: me da no se que esto de ser el comentario 1 jajajaja

002
Maite
13.04.2015 a las 11:42 Enlace Permanente

Hola, buenos días, vivo bajo el concepto de haz siempre lo que te gustaría que hiciesen por ti. Yo he sido la típica persona que siempre tuve en mente lo de ayudar, pero no lo hacía siempre con la EXCUSA, de que mi trabajo no me dejaba tiempo, siempre hay tiempo para echar una mano. Pero ahora que la vida me ha cambiado y me veo en la obligación de buscar trabajo, por fin, dedico mi tiempo a colaborar como voluntaria, sin excusas y es una satisfacción enorme la que se siente, es una gran experiencia de vida. Animo a todo el mundo a que lo pruebe.
Un saludo

003
Félix Físico
13.04.2015 a las 13:56 Enlace Permanente

Ya sabemos que hay personas que piensan que las cosas solamente les pasan a los demás, es evidente que no es así, pero en cualquier caso, se debe ayudar siempre, se pueda más o se pueda menos. Y seguro que todos los días contamos con varias oportunidades para ello. Cuestión de buenos o menos buenos valores y principios aprendidos.

004
Marga
13.04.2015 a las 15:52 Enlace Permanente

hola, sin duda un gesto que te honra, Javier, creo que la mayoría vivimos instalados en la soberbia, no en la humildad, tenemos gran dificultad para ponernos en la piel del otro…por eso, porque lo fácil es dar al me gusta en los videos bonitos.. y otra cosa es la vida real” y pararse”, preguntar” ayudar” de verdad; no de cara a la galería, tomar partido y mojarse y no todo el mundo está dispuesto, por múltiples motivos; excusas al final, sólo algunas “almas nobles pierden el tiempo””…con los demás!!!!!!Yo ayudaría, sin poner en riesgo mi seguridad, aunque el tema coches y mecánica del automóvil no es mi fuerte…saludos 😉

005
Mariluz
13.04.2015 a las 19:01 Enlace Permanente

Hola a todos. Estoy segura que incluso sin darnos cuenta,hacemos todos cosas muy a menudo que pueden ser parecidas. Pero solo en el momento en el que somos conscientes de ello, nos hace sentirnos especiales y bellos, y supone una satisfacción tan grande y lo vemos tan fácil todo! No deberíamos olvidarlo!
Besos a todos.
Mariluz.

006
pepi medina
13.04.2015 a las 19:29 Enlace Permanente

hola javier,la verdad es que si nos parasemos y pensáramos un poco mas en los demas ,esta vida seria de otra manera…vivimos con prisas,y nos da igual lo que le pase a las otras personas…no quiero ser negativa,al contrario soy una persona muy positiva,pero creo que nos falta humanidad,y sobre todo humildad..menos mal que todavia existen algunas personas buenas,si no fuese asi este mundo estaria peor de lo que esta…un saludo,,

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